Un estudio publicado recientemente encontró que una tercera parte de los suscriptores de la banda ancha en todo el mundo admiten haber descargado películas o shows de TV “ilegalmente”. La mayoría de estos descargadores saben perfectamente que sus hábitos son ilegales, pero no pesa sobre sus conciencias.
Cada nuevo mes un nuevo estudio aparece, y todos parecen llegar a la misma conclusión:
millones de personas en todo el mundo descargan archivos para compartir en redes como BitTorrent, y no piensan que es moralmente incorrecto.
Más recientemente, investigadores de Ovum estudiaron un gran grupo de de suscriptores de banda ancha de Internet, y encuestaron sus hábitos de descarga de videos. El estudio de la tendencia encontró que una tercera parte de los encuestados miran videos descargados ilegalmente. Como la música y el software no estaba incluido, es corrrecto decir que la tasa de piratería entre los suscriptores de banda ancha es todavía mayor.
La mayoría de la gente no descarga videos protegidos regularmente sin embargo. El estudió encontró que solo un 4% de la muestra total admitió hacerlo así. Muy interesante es que dos tercios de la muestra, incluyendo los que nunca descargaron ilegalmente, no lo ven como moralmente incorrecto. Esta discrepancia entre la moralidad percibida y el status legal es el corazón de la cada vez mayor tasa de piratería
A pesar de los continuos esfuerzos de los lobbies de antipiratería para intentar cambiar la actitud del público hacia la piratería, estos no han tenido mucho éxito. La infame campaña “Tú no deberías robar” es un ejemplo fehaciente de una campaña fallida. No ha cambiado mucho la actitud del público. En cambio, los que están adentro de la TV y el cine, se han reído frecuentemente de la estrategia.
Durante muchos años la industria del entretenimiento ha ignorado las enormes posibilidades que Internet les ofrece, mientras insisten en los modelos anticuados de negocios. Por lo tanto han estado ignorando la causa del problema. El aumento de descargas ilegales es una clara señal de que los clientes quieren algo que no es posible por otros canales.
Entonces, ¿debería ser legalizado el material protegido? No lo creo, pero la industria del entretenimiento debería enfocarse en monetizar las redes de compartimiento en lugar de tirarlas abajo. La industria del cine ha dicho repetidas veces que trata a la piratería como a otro competidor, esperemos que algún día se de cuenta que el compartir archivos no es solo algo bueno, sino también imposible de detener, con una multitud de beneficio, y con un montón de posibilidades en torno a ello.