Una mujer que concurrió al cine para ver un film dice que fué “tratada como un criminal”. Primero de todo, el staff del cine la revisó en búsqueda de una cámara de filmación, pero en su lugar encontró caramelos, los que demandaron que tirara. Ella se negó a hacerlo, y también se negó a dejar el edificio cuando se lo ordenaron, a pesar de los guardias de seguridad.
¿Es una sorpresa que la industrias del cine y las películas se estén ganado cada
día más enemigos, y perdiendo a fieles clientes?. No contentos con enjuiciar la vida de cada uno que sienten que es una amenaza a su negocio, tienen también una sorprendente habilidad en alienar a los clienters que pagan.
De acuerdo a un reporte de una mujer del norte de Inglaterra que fué al cine junto con sun hermana para ver a Ben Affleck y Jennifer Anniston en la película “He’s just Not That into You”.
Al llegar a Cineworld en Stockport, Manchester, Sue y su hermana fueron sometidas a una búsqueda de sus pertenencias por el staff que estaba buscando equipo de filmación. Sin embargo, no encontraon dicho hardware, pero encontraron algo preocupante: un paquete de pastillas de chocolate con leche de Revels.
“Yo tenía un paquete de Revels y ahí fué donde empezó todo el lío”, dijo Sue a la BBC Radio de Manchester. Continuando con el asunto, le dijeron a Sue que dejara los caramelos, y que se los devolverían después de la sesión, pero por principio, ella se rehusó. Y verdaderamente ¿Quienes se creen que son esta gente?
Seguida por el director y dos guardias de seguridad, se le dijo a Sue que abandonara el lugar, a pesar de ser un cliente que había pagado. Cuando rehusó, el director dijo que llamaría a la policía, si era eso lo que quería. Sue contestó: “Sí por favor hágalo, es una buena idea”
El director no regresó con la policía, pero no tendrá ningún problema con Sue en el futuro, ya que ella dijo que no piensa regresar a ese cine.
Por su parte el staff del cine manifestó que vender comida y bebidas es parte del beneficio del negocio, por eso su acción contra Sue y su hermana. Claramente la discreción y el servicio al cliente son conceptos extraños para esta gente.