Las leyes anti-cámara de Canadá tienen su primer convicto.

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Canadá tiene su primer convicto bajo el controvertido edicto Bill - C59. Un hombre fué encontrado culpable de filmar con cámara la película “Sweeney Todd” en Calgary, en el día de su presentación. El joven de 21 años fué multado con 1.495 dólares y castigado con un año “on probation”( a prueba). Durante este tiempo tiene prohibido el acceso a los cines y tampoco puede poseer ningún tipo de grabadora de video, incluso el de un teléfono móvil. Por lo menos ha evitado la cárcel.

A principios del 2007 la 20 Centurry Fox, anunció que Canadá tenía un problema

mayor de filmaciones de películas con cámara, reclamando que el 50% de las copias de ese tipo de películas se originaban en este país. Los controvertidos reclamos causaron pánico y rápidamente el pesonal de los cines fué equipado con anteojos de visión nocturna, con el objeto de cazar pitatas.

El 21 de Diciembre del 2007, Richard Craig Lissaman de Calgary escondió una camcorder en su ropa y concurrió al cine Empire Studio 16. Allí el joven asistió a la función de matiné de la película de Johnny Deep “Sweeney Todd” en el día de su apertura. Sentado en la parte izquierda del fondo del cine, Lissaman escondió la cámara en una media y ocultó las luces LED en su cámara con tela adhesiva para evitar ser detectado.

Lissaman no tenía conocimiento que una investigación financiada por la industria cinematográfica de US y Canadá, estaba bajo cuerda desde hacía meses - y su suerte estaba a punto de acabarse. De acuerdo al prosecutor de la Corona Rob Bassett, “las luces de la sala fueron encendidas, la película fué detenida y la policía de Calgary lo arrestó. El acusado después admitió que había grabado la película”.

Acusado con el cargo de grabación no autorizada de una película, Lissaman es la segunda persona en Canadá en ser acusado bajo la nueva legislación designada a destruir a los piratas de camcorder. Anteriormente bajo las leyes de Canadá las autoridades tenían que probar que la película grabada con el camcorder estaba destinada a la venta, alquiler u otra distribución, para poder obtener un castigo legal. Pero con los cambios efectuados en el 1de Junio de 2007, cualquier imagen grabada sin consentimiento puede llegar a una sentencia de prisión de hasta dos años.

Ayer, Lissaman ahora de 21 años, se reconoció culpable y fué sentenciado por la juez Catherine Skene con 1.495 dólares de multa y 12 meses en prueba. Durante este período, Lissaman está excluido de concurrir a cualquier sala de cine y tiene prohibido poseer cualquie equipo de grabación de video, incluyendo los móviles con cámara de v ideo.

Virginia Jones, una directora de policía y asuntos legales para la Asociación de Distribuidores de Películas de Canadá dijo: “Nos hubiera gustado que se hubiera castigado con un tiempo de cárcel, para enviar un mensaje más rotundo. Esperamos que esto sea solo un punto de comienzo”.

   
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