EMI, Sony, Universal y Warner tiene muchos años de experiencia tratando de llevar a juicio a la gente de las redes de P2P. En España han volcado su atención hacia Pablo Soto, el joven de 30 años, el creador de las aplicaciones para compartimiento de archivos: Blubster, Piolet y Manolito. Ellos dicen que su software es “competencia desleal”, y están en la corte esta semana, enjuiciándolo por 17.8 millones de dólares.
Nacido en España en 1979, Pablo Soto ha estado
en el negocio de los oredenadores desde que tenía 16 años, y tiene una cadena de proyectos exitosos a lo largo de su carrera. Estos incluyen el protocolo y cliente Manolito/MP2P, y las aplicaciones de compartimiento de archivos, Blubster y Piolet. Se estima que estas tres piezas combinadas han sido descargadas más de 20 millones de veces.
Hace cerca de un año, en junio del 2008, Warner music, Universal Music, Sony y Warner bajo el paraguas de PROMUSICAE (productores de Música de España), el equivalente español de la RIAA, encaró un juicio contra la compañía de Pablo, MP2P Technologies.
Al grupo no le interesa como consiguieron su “evidencia” contra Pablo. Las compañías grabadoras alquilaron un detective privado, que concurrió a las oficinas de Pablo, fingiendo ser un cliente. Usand0 una cámara oculta, el detective tomó fotografías, las cuales pueden ser vistas en varias páginas en la queja contra la compañía de Pablo.
Demandando la enorme cantidad de 13 millones de euros, ellos reclaman que su software, que permite a la gente compartir archivos en Internet, les ha causado la pérdida de una gran cantidad de ganancias. Pablo nnuca ha negado que creara las aplicaciones con propósitios comerciales, y que obtuvo dinero gracias a ellas. Sin embargo, Pablo niega ninguna intención de perjudicar a la industria musical.
Por su parte, las compañías grabadoras dicen que Pablo diseñó el software con intención expresa de proveer una plataforma a los usuarios de Internet para descargar y compartir música libremente, una situación que describen como ” competencia desleal”. Pablo también es acusado de crear estas aplicaciones para beneficiarse del trabajo que han hecho los dueños de los derechos, que ellas representan.
Pero desde luego, como el juicio tiene lugar en España, hay otros intereses en juego en este asunto. Las cortes españolas han fallado una y otra vez, que no existe ningún crimen en descargar música para uso personal, si ningún beneficio se obtiene por este método. Adicionalmente los españoles están pagando tasas especiales por cosas como los CDs, DVDs, tarjetas de memoria y teléfonos móviles para compensar a la industria musical, por las supuestas pérdidas.
Pero la indudable legalidad de compartir archivos en España va aún más lejos. En todos lo casos presentados hasta ahora, las cortes han dicho que los sitios del tipo de BitTorrent y eDonkey son legales, si operan en los parámetros mencionados anteriormente.
Más aún, como fué señalado por su equipo legal, compuesto por los expertos en P2P y derechos de autor, Javier de la Cueva y David Bravo, Pablo simplemente creó software, y nunca ha tenido control sobre lo que los usuarios hacen con ello.
“Este reclamo es ilógico, y marcha contra el principio de la ley. Si cada vez que alguien construye cualquier cosa, tiene que asegurar que es imposible que sea utilizado ilegalmente, todavía estaríamos viviendo en las cavernas, dijo Pablo. “No puedes bloquear una herramienta por el mal uso que alguien pueda hacer con ella. Nosotros diseñamos un instrumento para transferir archivos de la manera más eficiente posible, a toda velocidad”, agregó.
El caso comenzó en Madrid el Martes pasado. Aunque Pablo dice que el no es abogado, “Las cosas parece que van bien”, a pesar de un incidente en la corte. Desafortunadamente para Pablo, su iPhone recibió una llamada inesperada. ” El tono de mi R2D2 edición ultra comenzó a sonar a todo volumen, y debido a mis nervios, el móvil se me cayó al suelo. Esto dejo en claro en la habitación dos cosas: 1) Soy un freaky y 2) soy un torpe”, añadió.
Pablo hizo notar que se sintió emocionado cuando Marti Lafferty, director de la Distributed Computing Industry Association (DCIA) voló directamenbte desde Washington para testificar en el caso. El dijo al juez que “España debería estar muy orgullosa de Pablo”
La decisión es esperada para dentro de un mes, pero es muy posible que el caso finalice en la Suprema Corte Española, y pueden pasar varios años hasta la conclusión final.